Agosto-Septiembre

Clase 1, Martes 24 de agosto: Presentación, introducción a la historia del vestido, propósitos del curso, criterios de evaluación, temario.

Ejercicio de clase: Preguntas y autoretrato.

Tarea: Reporte de lectura de Asirios y Egipcios. Folder decorado con el acuerdo de trabajo adentro.

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Clase 2, Martes 31 de agosto: dibujo de traje egipcio(3), frente y espalda.

no tarea.

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Clase 3, Martes 7 de setiembre: Historia del vestido, Egicios y Asirios.

Trabajo de clase: 2 diseños inspirados en el traje asirio

Tarea: Reporte de lectura de Grecia y Roma. Terminar dibujos de traje asirio. Entregar trabajos atrasados.

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Clase 4, Martes 14 de setiembre: exposición equipo 1 y 2: La historia del vestido en Grecia y en Roma.

Trabajo de clase: 2 atuendos inspirados en las diferencias entre una y otra cultura antigua.

Tarea: Reporte de lectura de los temas Creta y China.

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Clase 5, Martes 21 de setiembre: exposición equipo 3 y 4: La historia del vestido en Creta y en China. Repaso de los temas: Historia del vestido, Asiria, Egipto, Grecia, Roma y Creta.

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Clase 6, Martes 28 de setiembre: exposición equipo 5 y 6: La historia del vestido en Japón y Oriente Medio. PRIMER EVALUACIÓN PARCIAL, de los temas: Historia del vestido, Asiria, Egipto, Grecia, Roma y Creta.

Equipo, tema, fecha:

1. Geován y Mayra, Grecia, 14 de septiembre

2. Areli y Hortencia, Roma, 14 de septiembre

3.Diana y Marisol, Creta, 21 de septiembre

4.Blanca y Salvador, China, 21 de septiembre

5.Yanina y Andrea, Japón, 28 de septiembre

6.Anylú y Karen, Oriente Medio, 28 de septiembre

7.Mary, África, 5 de octubre.

EGIPTO

La civilización del antiguo Egipto se desarrolló en el valle ubicado en las orillas del río Nilo, en la parte noreste del continente africano.

El río Nilo (el más largo del mundo) resultó de vital importancia para los habitantes de Egipto, ya que al arrastrar aluviones en sus crecidas debido al deshielo que se producía en las montañas del interior, las aguas del río al desbordarse e inundar el valle lo llenaban de sedimentos que actuaban como poderosos fertilizantes. Esta capa de sedimentos es conocida con el nombre de légamo y facilitaba enormemente el desarrollo de las actividades agrícolas. Los límites del valle del Nilo estaban conformados por las cataratas del río en su parte sur, y por el delta de la desembocadura del río en el mar Mediterráneo, en su parte norte. Por los costados (lados este y oeste), el valle se encontraba rodeado de zonas desérticas, situación que impidió que los egipcios sufrieran las invasiones de otros pueblos.

Evolución Histórica de Egipto

Los orígenes de la civilización que se desarrolló a orillas del río Nilo no están muy claros, aunque los llamados “egiptólogos” consideran que esta civilización debe su nacimiento a la mezcla de pueblos de origen semita y camita. Estos pueblos, en la cercanías del año 4.000 a. de C. comenzaron a organizarse en pequeños reinos independientes, los que eran denominados “nomos”, que se caracterizaron principalmente por desarrollar una cultura profundamente religiosa y con bases jurídicas propias. El estudio de la evolución  histórica del pueblo egipcio ha sido dividido en tres periodos: el Reino Antiguo (3.200 a 2.400 a. de C.), el Reino Medio (2.000 a 1.700 a. de C.) y el Imperio Nuevo (1.580 a 1.100 a. de C.).

Reino Antiguo (3.200 a 2.400 a. de C.)

Hacia el año 3.200 a. de C. y luego de una serie conflictos entre ellos, los reinos o “nomos” se unificaron bajo el control de la ciudad de Menfis y de su soberano Menes. Este soberano, una vez que hubo derrotado a sus rivales, se dedicó a consolidar su poder y desarrolló una monarquía basada fuertemente en la religiosidad y por ello, además,  ocupaba la función de jefe del culto religioso ya que se creía que era de origen divino. Esta etapa se caracterizó por la construcción de las famosas pirámides de Gizeh. Para el año 2.400 a. de C. el poder de los faraones (nombre que recibían los reyes egipcios) había declinado, debido a la fuerza que gradualmente fueron adquiriendo los sacerdotes y nobles del reino. Ello provocó que la autoridad del faraón disminuyera y que aparecieran una serie de poderes locales, los que dieron forma a una organización estatal que se considera de corte feudal.

Reino Medio (2.000 a 1.700 a. de C.)

Los poderes locales que habían socavado la autoridad de los faraones en el Reino Antiguo continuaron sus pugnas, hasta que la ciudad de Tebas logró unificarlos bajo su control hacia el año 2.000 a. de C. En este periodo de la evolución histórica de la civilización egipcia, se destacó el desarrolló de las actividades comerciales y artísticas, las cuales fueron bruscamente interrumpidas por la invasión del pueblo hicso, en las cercanías del año 1.650 a. de C. La invasión de los hicsos fue posible porque estos dominaban el uso de los caballos y habían desarrollado armas de hierro, además de poseer un gran sentido de la estrategia militar. No obstante, la presencia de los hicsos en Egipto terminó cuando los habitantes del valle del Nilo conocieron, aprendieron e incorporaron sus técnicas de guerra y los expulsaron. Nuevamente la ciudad de Tebas tomó el control del valle, y establecieron una dinastía liderada por el faraón Amasis I.

Imperio Nuevo (1.580 a 1.100  a. de C.)

Una vez afianzado el poder de Tebas, los egipcios desarrollaron una monarquía de carácter expansiva, que llego a dominar los territorios que hoy ocupa el estado de Siria, hacia el lado norte que por el sur siguió la línea del Nilo hasta Nubia. El dominio de Tebas ramificó el culto al dios Amón-ra por todo el valle y la casta de los sacerdotes recuperó el poder que había ostentando en la época del Reino Antiguo; debido a ello en este periodo se construyeron grandes templos como el de Luxor y el de Karnak. En este periodo, el faraón Amenofis IV intentó convertir a los egipcios al monoteísmo, al imponer el culto al dios Atón. Sin embargo, paulatinamente el poder de los faraones fue decayendo y para el reinado de Ramsés II el imperio entró en una crisis que terminó con los ataques de pueblos fronterizos como los asirios, los persas, los macedonios comandados por Alejandro Magno, para caer finalmente bajo el dominio de los romanos hacia el año 48 a. de C.

ORGANIZACIÓN SOCIAL

Una característica esencial de la sociedad egipcia fue su fuerte estratificación y la existencia de estamentos sociales claramente definidos.

Al igual que en Mesopotamia, en la cúspide de la pirámide social de Egipto se encontraba el faraón y sus familiares, entre los cuales se contaban las múltiples esposas de los reyes, luego venía la corte del faraón que era formada por los sacerdotes, los funcionarios  estatales y los servidores personales del faraón; entre los funcionarios se contaban los escribas, quienes eran los encargados de llevar las cuentas del reino a través de un sistema de escritura. Posteriormente, en la escala social egipcia se ubicaban los artesanos y los agricultores; los agricultores estaban encargados de desarrollar el cultivo de productos como el trigo y el lino. Los artesanos trabajaban principalmente en los molinos y en obras de carpintería, alfarería, orfebrería, y en las canteras de donde se obtenían los materiales para construir los grandes monumentos religiosos. Las grandes obras públicas se construían con mano de obra esclava, que por lo general se conseguía mediante levas que se hacían en periodos de crecidas del Nilo.

ACTIVIDADES ECONÓMICAS

La base de la economía egipcia era la agricultura y lograron desarrollar importantes avances y mejoras en su práctica; llegaron a construir importantes canales e implementaron el uso del arado, lo que les permitió aumentar considerablemente el rendimiento de sus cosechas.

La dieta de los egipcios contaba con una gran variedad de elementos y entre ellos se destacaron el trigo, la cebada, el lino (utilizado en la confección de tejidos), además de frutas como dátiles, higos y granadas. También poseían hortalizas como melones, pepinos y cebollas. La abundancia del trigo y la cebada permitían que se el pan y la cerveza fueran parte fundamental de las comidas egipcias.

La ganadería también alcanzó un gran desarrollo y se criaron vacunos, cabras y ovejas, y de ellas se extraían cueros y carne; además, los egipcios contaron con animales de carga, como los burros y con presas de preciadas carnes como los patos y los gansos. Los caballos fueron introducidos por los hicsos, en la época del Reino Medio.

La escasez de ciertos productos en el valle del Nilo, como la madera, posibilitó que se desarrollara un fluido comercio exterior con pueblos como los fenicios. Los egipcios, además, eran grandes navegantes y lograron establecer contacto con pueblos tan diversos como Palestina, Chipre, Siria o Somalia.

El pueblo egipcio en su expansión hacia la península de Sinaí pudo desarrollar importantes actividades mineras relacionadas con el cobre, y en su expansión hacia el sur del Nilo trabajó yacimientos de oro, el cual se utilizaba principalmente en el diseño de joyas para los reyes y sus familias.

Las ciudades fueron la base de la vida social egipcia y algunas alcanzaron gran desarrollo como las ya mencionadas Menfis o Tebas, las que concentraron a grandes aglomeraciones de personas, en particular funcionarios administrativos y sacerdotes.

RELIGIÓN

En los orígenes de la civilización egipcia, los nomos o pequeños reinos poseían divinidades individuales y sus propios cultos locales. Por lo general, los dioses eran representados en forma de animales, o como una mezcla compuesta por cabeza de animal y cuerpo de humano; esta forma de representación se conoce como antropo-zoomorfismo.

En el periodo del Reino Antiguo, los faraones impusieron a los dioses locales a toda la población del valle del Nilo; por ejemplo Menes, desde su capital Menfis expandió el culto al dios con forma de halcón Horus, al que se consideraba la deidad del sol naciente. Posteriormente, los faraones impusieron el culto al dios Ra, el que también era una deidad solar que gobernaba el mundo. La adoración al dios Ra logró perdurar en el tiempo, ya que los nuevos faraones agregaron su nombre al del dios Amón, conociéndose como Amón-ra.

Los egipcios profesaban la creencia de que el dios Ra gobernaba el mundo de los vivos, mientras que Osiris hacía lo propio en el mundo de los muertos y era se suponía que el faraón era su representante en la Tierra. Los egipcios consideraban que luego de la muerte venía el llamado juicio final en el que el dios Osiris se encargaba de juzgarlos, y para ello utilizaba una balanza en la que ponía una pluma que simbolizaba la verdad y la contrastaba con el peso de los corazones de los difuntos.

La religión egipcia se caracterizo por su dinamismo y a instancias de la invasión de los hicsos durante el Reino Medio, adoptó el culto al dios Seth y a toda su mitología.

En el periodo del Imperio Nuevo, y mientras Tebas regía los destinos de los habitantes del valle, se masificó la adoración al dios Amón-ra, en honor del cual se construyeron enormes templos cada vez que los egipcios derrotaban y conquistaban a un pueblo enemigo.

En este período, el faraón Amenofis IV intentó convertir a los egipcios al monoteísmo mediante el culto exclusivo al dios Atón, al que se consideraba el dios creador universal; no obstante, a su muerte los egipcios retornaron al politeísmo cuando el faraón Tutankamón volvió a imponer el culto a Amón-ra y los demás dioses del panteón egipcio.

CULTURA

Al igual que la civilización mesopotámica, los egipcios lograron desarrollar un sistema de escritura la que data de tiempos anteriores al periodo del Reino Antiguo.

Sin embargo, a diferencia de la escritura cuneiforme que poseían los habitantes del valle del Tigris y el Éufrates (que se caracterizó porque se componía de caracteres que unidos formaban palabras y frases), el sistema de escritura presente en el Egipto antiguo era de carácter pictográfico, lo que significa que se componía de dibujos que al ser interpretados por los escribas, representaban objetos e ideas.

Paulatinamente, a partir de los dibujos, fueron desarrollando símbolos que se usaban para formar consonantes y sílabas, lo que dio paso a un sistema de escritura que se conoció como cursiva; los materiales usados por los escribas eran los rollos de papiro y tinta que extraían de ciertas plantas.

El conocimiento, dominio y utilización de la escritura estaba permitido sólo a los escribas, quienes desempeñaban puestos administrativos del aparato de estado que encabezaba el faraón. Los escribas gozaban de una posición de privilegio en la escala social egipcia y su función consistía principalmente en llevar las cuentas del reino.

La civilización egipcia alcanzó un elevado desarrollo en el campo científico y matemático. La dependencia del río Nilo los obligó a estudiar el comportamiento de sus aguas para poder organizar sus actividades agrícolas. De la observación del río y de sus inundaciones, los egipcios dieron forma a un calendario que constaba de tres estaciones: cuatro meses de inundaciones, cuatro meses de siembra y cuidado de los cultivos, y cuatro meses de cosecha.

Los sacerdotes egipcios, además, observaron y estudiaron los movimientos de los astros y fijaron un calendario que constaba de 12 meses de 30 días y 5 días denominados complementarios que se destinaban a celebraciones religiosas. Este calendario era estrictamente seguido por los egipcios y cada vez que un faraón asumía el poder, juraba respetarlo y no provocar su alteración. La vida en Egipto estaba determinada por la religión y el culto a los dioses, por lo que también construyeron grandes obras arquitectónicas de carácter religioso. Durante el periodo del Reino Antiguo fueron construidas las famosas pirámides de  Gizeh, entre las que destacan la de Micerinos, Chefrén y Cheops; las pirámides eran utilizadas como tumbas de los faraones, es decir, como una especie de mausoleo. Debido a que los egipcios creían en la vida después de la muerte, los faraones eran enterrados junto a sus sirvientes y con joyas, armas y vestimentas que les servirían para la otra vida; siguiendo con estas creencias, los egipcios desarrollaron técnicas para embalsamar a los faraones lo que ha permitido, en años posteriores, encontrar sus cuerpos momificados y dar forma a variadas leyendas como la del faraón Tutankamón y sus tesoros.

La civilización mesopotámica se desarrolló en el valle formado por los ríos Tigris y Éufrates, y comprendió los territorios ubicados entre la meseta de Irán y los desiertos de Siria y Arabia, en el Cercano Oriente

Mesopotamia es un término de origen griego y quiere decir “región entre ríos”; en la actualidad estos territorios son ocupados por los estados de Irán, Siria, y principalmente Irak.

El clima de esta región es cálido y no presenta demasiado frío durante los inviernos. Los ríos Tigris y Éufrates nacen en las montañas de Armenia, recorren la zona de norte a sur y desembocan en las aguas del Golfo Pérsico; en el recorrido hacia el mar, las aguas de los ríos alimentan con abundante limo las tierras de las orillas, convirtiéndolas en un espacio ideal para desarrollar la agricultura. El limo actuaba como un poderoso fertilizante. Ello permitió el surgimiento e instalación de varios pueblos que gradualmente dieron forma a la civilización mesopotámica.

Evolución histórica de Mesopotamia

El principal rasgo de la evolución de la civilización mesopotámica fueron las invasiones y las guerras. Hacia el tercer milenio antes de Cristo se ha localizado en la Baja Mesopotamia una civilización muy avanzada, desarrollada por los primeros habitantes conocidos de la región: los sumerios.

Los Sumerios eran un pueblo de origen desconocido, que al establecerse en la zona adoptaron como medio de subsistencia la agricultura y levantaron ciudades y construyeron un complejo sistema de canales de regadío. A partir de esta base material, los sumerios se organizaron bajo la forma de ciudades-estado, como por ejemplo: Kish, Ur, Umma y Lagash. Estas ciudades-estado se enfrascaron constantemente en luchas por el control político y militar de la región, colaborando de esta manera para ser conquistados por pueblos extranjeros.

La historia de Mesopotamia se divide en tres periodos: la etapa Sumerio-Acadia (3.000 a 2.000 antes de Cristo), el Primer Imperio Babilónico (1.900 a 1.100 a. de C.), y la etapa Asiria (1.000 a 539 a. de C.), que incluye el Segundo Imperio Babilónico Caldeo.

Etapa Sumerio-Acadia (3.000 a 2.000 a. de C.)

Los acadios o caldeos eran originarios de las regiones montañosas que ven nacer al río Éufrates que se asentaron en las llanuras ubicadas al norte de Sumeria y fueron mezclándose progresivamente con los habitantes originarios del territorio.

Hacia el año 2.400 a. de C. el rey acadio Sargón el Viejo sometió bajo su poder a los pueblos de la zona, e instauró un gobierno central con base en la ciudad de Akkad, dando forma a un gran imperio. Este imperio acadio desarrolló una gran actividad política y comercial con otros pueblos, pero pronto fue conquistado por el pueblo nómada de los guteos, quienes habían bajado a las tierras fértiles de las llanuras provenientes de los montes Zagros.

Esta decadencia de los acadios fue aprovechada por los sumerios, quienes lograron retomar el control de la zona, y bajo el mando del rey de Judea tomaron la ciudad de Lagash y la reconstruyeron, desarrollando obras de regadío y grandes monumentos religiosos.

Las renacidas ciudades sumerias, como Lagash y Ur, resistieron los ataques guteos y dieron vida al nuevo resurgimiento del imperio babilonio. En esta etapa se destacaron grandes e importantes ciudades como Kish, entre otras. Además,  uno de los rasgos más fue la generalización del sistema de escritura cuneiforme, de origen sumerio.

Primer Imperio Babilónico (1.900 a 1.100 a. de C.)

A principios del segundo milenio a. de C., después de la caída del imperio acadio, se desarrolló el Imperio de Babilonia, que comandado por el emperador Hammurabi, logró unificar política, administrativa y culturalmente a los pueblos de Mesopotamia; Hammurabi logró imponer un fuerte código legal (considerado el primer cuerpo de leyes escrito de la Historia) y además, expandió el uso de la lengua acadia, que junto al sumerio de convirtieron en los idiomas dominantes.

En el año 1.700 a. de C. el imperio creado por Hammurabi no fue capaz de resistir los ataques de los hicsos, hititas, mitanios (estos dos últimos eran de origen indoeuropeo) y casitas (pastores provenientes de los montes Zagros), y resultó invadido.

La destrucción provocada por los invasores puso en peligro el desarrolló cultural alcanzado por los habitantes de Mesopotamia. Años más tarde, para el año 1.550 a. de C., la cultura babilónica experimentó una gran recuperación y Babilonia recobró su autonomía. Finalmente, al finalizar el segundo milenio, los llamados “pueblos del mar” invadieron Mesopotamia, generando una crisis que acabó con el imperio babilónico.

Etapa Asiria (1.000 a 539 a. de C.)

La crisis que los pueblos del mar provocaron en Babilonia fue aprovechada por los asirios, que luego de haber desarrollado un enorme y efectivo aparato militar, lograron imponer su poder y construir un imperio. En el siglo IX a. de C., el rey asirio Arsubanipal II arribó a Babilonia y se impuso en las regiones adyacentes. Durante los siglos VIII y VII, los asirios alcanzaron su máximo nivel de desarrollo y el rey Sargón III, junto a sus sucesores los Sargónidas, tuvieron bajo control los territorios de Mesopotamia, Siria, Fenicia, Palestina y Egipto. Este gran imperio tuvo dos ciudades que fueron sus capitales; estas son Azur y Nínive. La gran extensión que alcanzó el imperio asirio implicaba que sus fronteras fueran constantemente atacadas por pueblos de origen indoeuropeo, como los medos y los persas; esta situación fue tan recurrente que la guerra llegó a ser la característica principal de la vida de los asirios. Al terminar el siglo VII a. de C., Assur y Nínive fueron conquistadas por los persas, quienes destruyeron el imperio asirio. Los persas dieron forma al segundo Imperio babilónico caldeo, también llamado imperio neobabilónico. El segundo imperio babilónico, bajo la dirección del rey Nabucodonosor, alcanzó un último momento de esplendor en el que Babilonia fue embellecida y se construyeron obras tan llamativas como los famosos jardines colgantes; además, en esta última etapa, se originó el primer sistema monetario del Oriente. Este imperio logró perdurar sólo hasta que los persas ocuparon Babilonia en el año 539 a. de C, y se considera que con su fin se acaba el viejo mundo oriental.

ORGANIZACIÓN SOCIAL

Los habitantes de Mesopotamia no gozaron de una continuidad en su organización política debido a la gran cantidad de pueblos que habitaban la región y las constantes guerras; sin embargo, todos ellos compartían la lengua y el origen semíticos.

Las frecuentes invasiones de pueblos extranjeros, provocaron un proceso de choque y aculturación entre los pueblos mesopotámicos, que tuvo su mayor manifestación en la construcción de grandes ciudades que llegaron a albergar hasta 50.000 habitantes. La sociedad mesopotámica se dividía en tres grupos sociales claramente diferenciados:

La aristocracia: Estaba formada por cierta cantidad de familias ricas y poderosas que desempeñaban importantes cargos de mando en el ejército y en la religión; todos formaban parte de la familia del rey. Consejeros del rey, sacerdotes, comandantes militares y embajadores componían este grupo.

Hombres Libres: Eran los que trabajaban en la ciudad; eran funcionarios del aparato de Estado que controlaba a la mayor parte de la población y cumplían labores especializadas en las grandes obras públicas como los sistemas hidráulicos de regadío o la construcción de monumentos religiosos. Ingenieros, arquitectos, escribas, guerreros, artesanos y alfareros componían este grupo.

Esclavos: Los esclavos no tenían derecho alguno y eran propiedad tanto del Estado como de los ciudadanos ricos. Estaban conformados por los prisioneros de guerra y por los ciudadanos pobres que debían venderse a si mismos junto a sus familias para pagar sus deudas.

En Mesopotamia la autoridad máxima era la del rey, a quién se suponía de origen divino, es decir se pensaba que provenía de los dioses, de los cuales recibía su poder. El rey debía ocupar el rol de representante de los dioses en la tierra, y por ello era el primer sacerdote del imperio; además, el rey era el jefe del ejército y del aparato administrativo. Para realizar sus funciones se rodeaba con una serie de consejeros que lo secundaban. Por debajo de la autoridad del rey se ubicaba un grupo de dirigentes locales que ocupaban cargos administrativos; se repartían entre los ancianos de las ciudades. Estos consejos de ancianos eran los encargados de poner en práctica el código de Hammurabi, que se utilizaba para reglamentar la justicia, la repartición de la tierra y para procurar el bienestar del pueblo. La unidad básica de la sociedad mesopotámica era la familia y solamente los aristócratas y los hombres libres podían contraer matrimonio; aunque el matrimonio era considerado un acuerdo de tipo económico para aumentar el poder y la riqueza de las familias. Las mujeres de Mesopotamia poseían algunos derechos civiles, e incluso les estaba permitido tener propiedades y realizar negocios. Se permitía el divorcio en las situaciones en que las mujeres no podían dar hijos a sus esposos.

ECONOMÍA

La base la economía en Mesopotamia era la agricultura, y en segundo lugar el comercio.

La cebada, el trigo,  las legumbres, los olivos, las palmeras y la vid constituían los elementos principales de la dieta de los babilonios. La generosa tierra que fertilizada con limo permitía a los babilonios acopiar excedentes de sus cosechas y la posibilidad de disfrutar de abundante lana debido al pastoreo. La abundancia de productos ganaderos y agrícolas hizo que los babilonios desarrollaran un activo comercio con otras regiones, intercambio mediante el cual conseguían productos que escaseaban en Mesopotamia, como metales y maderas. La vitalidad de la actividad comercial era facilitada por la construcción de obras civiles como diques, presas, canales de regadío, todos los cuales eran llevados a cabo con mano de obra esclavizada.

RELIGIÓN

Los habitantes del valle del Tigris y el Éufrates eran politeístas y creían en la divinidad de los astros, como el sol y la luna. Los dioses mayores eran Marduk o Beli, el dios de Júpiter y Babilonia.

Un lugar importante en la jerarquía divina lo ocupaba el dios de la agricultura Enlil, e Ishtar, la diosa de Venus que representaba a la guerra y el amor era fervientemente venerada en la ciudad de Nínive.

Los dioses eran considerados por los babilonios como seres terribles y furiosos que sólo protegían a los pueblos que los adoptaban y les dedicaban grandes sacrificios, entre ellos la guerra a los pueblos que no seguían a esos dioses.

En la época babilónica los dioses tenían forma humana y sólo los brujos y los dioses malos tenían cabeza con forma de animal, pero paulatinamente todos los dioses fueron representados en forma de animales.

Los babilónicos pensaban que la voluntad de los dioses podía interpretarse a través de los vuelos de pájaros, por los sueños y por la posición de los astros. En Mesopotamia, se creía que las almas de los muertos pasaban a otro mundo, y se estimaba que la vida seguía al igual que en la tierra; por ello, los muertos eran enterrados con joyas, armas y herramientas.

CULTURA

La cultura mesopotámica se destacó por poseer monumentales obras arquitectónicas de gran tamaño, las que estaban construidas en base a formas macizas y de líneas rectas.

Las construcciones más características de Mesopotamia fueron los zigurats, los que eran pirámides escalonadas de siete pisos hechas con bloques de piedras. Estas construcciones tenían fines religiosos y su piso más alto era usado como altar para adorar y ofrecer sacrificios a los dioses; estos altares eran utilizados, además, como puestos de observación astronómica. Los zigurats eran de origen sumerio y fueron adoptados por los demás pueblos de Mesopotamia.

Debido a la escasez de piedra, los babilonios desarrollaron  el uso del ladrillo y por ello el principal rasgo de sus construcciones eran las líneas rectas y los planos rectilíneos. Sin embargo, los templos de Mesopotamia no gozaron de la durabilidad que tuvieron las obras de piedra en Egipto, ya que los ladrillos sucumbían a las inclemencias climáticas y al efecto de los rayos solares.

Los sumerios crearon el primer sistema de escritura conocido en la historia de la Humanidad, el que se conoció con el nombre de cuneiforme, debido a que sus caracteres tenían aspecto de clavos. Los primeros vestigios de la escritura cuneiforme que se han encontrado han sido hallados en piedras y datan del año 3.600 a. de C. y hacia el año 3.200 se han detectado inscripciones cuneiformes en tablillas de arcilla. En estas tablillas se grababan registros de las cosechas, se redactaban contratos, se vendían propiedades; el uso de la escritura permitió que en Mesopotamia se desarrollara una cultura en la que la espada tenía tanto poder como el estilete, que era la herramienta usada para tallar los caracteres en las tablillas de arcilla. Además, los habitantes de Mesopotamia tuvieron un sistema de numeración sexagesimal y manejaron las nociones de longitud, área, volumen y peso.

Los artesanos mesopotámicos fueron hábiles desarrollando habilidades metalúrgicas y se destacaron en la preparación de pigmentos para producir cosméticos y perfumes. En la medicina llegaron a practicar cirugías y se estima que poseían una incipiente industria farmacéutica.

Siempre iniciar un nuevo curso implica grandes retos, tanto para los alumnos como para los maestros, es excitante a la vez y gratificante.

Muchas felicidades por emprender este viaje de 2 años. Personalmente no creo en casualidades, sino en sincronicidad. Deseo que esta carrera sea para ustedes un trayecto donde se encuentren y transformen a sí mismos y eso que andan buscando, que sus metas personales se cumplan y hagan buenos amigos, por ello, estoy segura de que encontrarán útil este recurso para mantenerse al día y no perder detalle de nuestras clases. Un saludo afectuoso.

L.A.P. Martha Elena González Correa

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